República de Cartagena
1993
Mateo Charris, Ángel
Cartel de la exposición República de Cartagena, 1993
Cartageneros:
Nos azotan vientos de tormenta, tiempos duros y enigmáticos peligros. El viaje es largo y nuestras fuerzas limitadas, pero el mar y la Historia están de nuestro lado. Heredamos de nuestros mayores una tierra hermosa y un pasado heroico, en nuestras manos está ser dignos sucesores o bastardos descastados. El orgullo, nuestro pecado y virtud, ha de ser la fuerza que nos ayude a unirnos para vencer al enemigo.
Que el cielo sea azul sobre nuestras cabezas y nuestro corazón generoso, que el mar traiga pesca y nuestros campos verdeen, que no nos falte el trabajo, ni a nuestros hijos futuro. Que los dioses nos oigan y la Caridad nos guíe. Que en nuestras miradas se encienda nuestro gran secreto compartido:
Tierra sonríe, sonríe porque tu amado llega. Amor me diste generosa y amor te devuelvo, amor indescriptible y apasionado.[1]
Fragmento del artículo II de la Declaración de Independencia de la República de Cartagena
[1] Walt Whitman
Fuente:
Publicado en el cartel de la exposición República de Cartagena. Muralla Bizantina, octubre 1993.




