Charris
English

Rabinos, cannolis y puertos

2008

Palacete del Embarcadero. Puerto de Santander. / Galería My Name’s Lolita Art, Madrid.

Catálogo

Catálogo

Catálogo
¿Qué tienen que ver los rabinos con los cannolis y los puertos? Tal vez tan poco como la alta cultura, la baja y las carreteras. O tanto como una manzana, la ley de la gravedad y un tal señor Newton.
 
A través de las arquitecturas portuarias y los lugares de tránsito, la poética del malentendido, y las dosis justas de narratividad, alusiones cruzadas y emociones congeladas, Charris nos lleva al corazón del enigma, al umbral desde donde parten los barcos y por donde se cuelan las leyendas: a la Pintura.
 
"Hace años hice una serigrafía en la que aparecía el Palacete del Embarcadero. En aquella pieza, una gran N marcaba el norte geográfico, como si el coqueto edificio junto al puerto fuera una especie de brújula, una piedra de toque para viajeros decididos a cambiar su suerte y su destino. Las exposiciones que tuve en su día en Santander también eran puertas a lo exótico, y el viaje su eje principal. Siempre es una parte importante de mi trabajo, pero no sé porqué esa ciudad norteña está unida para mí con la partida y el azar, con historias de indianos y travesías inciertas.
 
Y ahora que tengo que pintar para su sala de exposiciones vuelve la rosa de los vientos a manejar la batuta. Es curioso como la obra de un artista se compone a partes iguales de reflexión e intuición, y los presentimientos y hallazgos inesperados cobran tanta importancia como el bagaje intelectual con el que todos intentamos construir algo que interese a nuestros contemporáneos.
 
Enseguida intuí que esta exposición iba a ir sobre puertos. Los he pintado innumerables veces: puertos congelados en el Ártico, muelles destartalados en África, pequeños embarcaderos urbanos, vivo en una ciudad portuaria y soy hijo de un guardamuelles. Fui muchas veces a ver a mi padre al trabajo, especialmente en las noches señaladas –nochebuena, nochevieja– en que tenía guardias. Crecí oyendo hablar de cargas, tinglados y barcos, añorando ciudades que un día visitaría, y amando los trenes, los paquebotes y los aviones, mensajeros que ensanchaban los horizontes de la tranquila vida de provincias. (...) Charris.
 
UNA EXPOSICIÓN CON DOS SEDES
 
Palacete del Embarcadero. Puerto de Santander. Muelle de Calderón, s/n.
Inauguración: Viernes 19 de septiembre de 2008, a las 19.30 h.
Del 19 de septiembre al 12 de octubre.
 
Galería My Name’s Lolita Art. C/Almadén, 12. 28014 Madrid. Tel/Fax: 91 530 72 37
Inauguración: 7 de octubre a las 20.00 horas - hasta finales de noviembre.
 

 

Obras: